LOS DIEZ MEJORES POSTRES QUE DEBERIAS PROBAR
Los 10 mejores postres que deberías probar
Si sos de los que cuando salen a comer afuera están más pendiente de la mesa de dulces de la cena, acá te traemos un listado con los mejores postres y el lugar donde probarlos. ¿Cuál es tu postre favorito? ¿Dónde los probaste? Sumalo a la lista.

Por Ignacio Rivera
Gentileza de PlanetaJoy
Este mousse lleva chocolate con leche, crema de chocolate semi amargo, esencia de azafrán, salsa caramelo, toques de flor de sal. Posee una textura densa, que permite sentir toda la potencia chocolatosa, pero escapa de lo meramente goloso gracias a la aromática del azafrán diluido en chocolate blanco, y la profundidad de la sal francesa en escamas. Una delicia con el sello de un experto: Martín Molteni.
( 3 de febrero 1167, Belgrano / T. 4899-2007)
La Copa Melba de Bahamas
Este restaurante de Costanera Norte homenajea a esas copas heladas que tanto te gustaban cuando eras chico. Está el Banana Split, la copa Super Samabayón, la Don Corleone, pero nos quedamos con la Copa Melba: ensalada de fruta, helado de vainilla, chocolate, frutilla, crema chantilly, obleas, cerezas, almendras y nueces. Sabores retro para compartir con varias cucharitas.
( Av. Rafael Obligado 7070, Costanera Norte / T. 4782-2654)
Los miles de clientes que van a esta parrilla algo sórdida saben que la carne no siempre es la mejor. Pero todos acuerdan en que el flan con dulce de leche (y, opcionalmente, con crema) es sublime. Ciento por ciento casero, derrocha huevo, caramelo y cientos de gramos de dulce de leche. Según afirman los mozos, pocas veces se vio que un solo cliente logre comer uno entero.
( Jufre 1085, Villa Crespo / T. 4775-8608)
Torta Chocolatísima en Sirop
La Chocolatísima, creada por la chef Liliana Numer, le saca cien vueltas a cualquier chocotorta. Una torta pequeña y de poca altura, cuya receta es bien simple: una base de chocolate húmeda, una capa fina de dulce de leche, crema de chocolate y baño de chocolate. Todo elaborado con las proporciones justas, utilizando un excelente chocolate belga, para conseguir el mejor equilibrio.
( Vicente López 1661, Local 11, Recoleta / T. 4813-5900)
Los restaurantes peruanos tenían una deuda pendiente con los comensales argentinos: los postres. Por suerte, esto está cambiando, gracias a una camada de lugares que toman los ingredientes típicos peruanos y les dan una vuelta de tuerca. Como en este tiramisú con compota de mazamorra morada de la carta de Astrid & Gastón. Allí está lo exótico del maíz morado, con el cual se hace una chicha que luego se espesa con harina de batata y camote, logrando la mazamorra. A esto se le suma el sabor italiano clásico del tiramisú con mascarpone, y un crumble de café para cortar con lo dulce.
( Lafinur 3222, Palermo / T. 4802-2991)
Sierra-Bruma de La Vinería de Gualterio Bolívar
En las antípodas de un flan con dulce de leche tenemos esta creación de Alejandro Digilio, el mejor representante de la gastronomía molecular (o como quieran llamarla) de esta zona del mundo. Su descripción es: tierra de chocolate, cremoso de chocolate con leche, helado de leche de cabra, trufa de yogur y cereal de chocolate crocante, aire-nitro de cacao. Como buen alumno de esta corriente, tiene una lectura conceptual: representa un amanecer en Sierra de la Ventana. Pero más allá de eso, como buen postre, debe cumplir en el paladar. Y lo hace, a base de chocolates de alta calidad con múltiples texturas: emulsionado con pimer y puesto en nitrógeno para lograr la piedra superior; cremoso en el centro; preparado en un bizcocho sin harina y luego rallado. Lleva también helado de leche de cabra y una espuma de yogurt empanada con chocolate. Sí, en las antípodas de un flan con dulce de leche. Pero riquísimo.
( Bolívar 865, San Telmo / T. 4361-4709)
El menú, cocreado con Pamela Villar, varía de forma estacional. Y el concepto es "a la vista", lo que ves en el mostrador –una heladerita revestida con azulejos cortados especialmente a medida– es lo que hay: "La idea es que el cliente arme su propio menú combinando lo que está sobre la mesa". No hay carta, los nombres y precios de las cosas están en pequeños cartelillos hechos a mano. Y no se atiende en las mesas: el cliente tiene que pararse y pedir en el mostrador.
En este contexto, no hay mejor opción que uno de los cheesecake más suaves que probamos. La receta tiene el toque especial de pertenecer a la peculiar Escuela de Gastronomía de Florencia, Italia
( Bulnes 2707, Palermo / 4802-2014)
Frutillas estofadas en Freud&Fahler
Si sos de los que siempre piden postres de chocolate o dulce de leche, pasá de largo. Ahora, si solés optar por sabores más frescos, y te encantan las frutas rojas, frená acá. Frutas estofadas con arándanos y frambuesas, sorbet de cheescake, miel de ruibarbo, garrapiñada de almendra y espuma de pomelo sanguíneo. Así se llama el postre que armó Pablo Lykan (a pesar de su bajo perfil, uno de los mejores chef del país), donde la impetuosidad de frutillas, arándanos y frambuesas encuentran el golpe seco, frío y cremoso del sorbet, la textura de la almendra y la frescura del pomelo. En ciertas ocasiones, muchos ingredientes arruinan la experiencia. En otras, como sucede acá, la elevan.
( Gurruchaga 1750, Palermo / T. 4833-2153)
Aquí vamos a hacer una excepción, y no vamos a elegir una sola torta. Perdón, pero es que no se puede. No con Beatriz Chomnalez. No con estas tortas. Beatriz es algo así como "la profe querida" de los mejores chefs de la Argentina. Y si bien ella se reconoce más como cocinera que como pastelera, todos saben que su patisserie (lo decimos en francés porque eso es lo que ella hace: pastelería francesa) es la mejor del país. El plan ideal: te vas al Caesar Park, y elegís cualquier torta de la carta. La Gerard Moulot (de chocolate con almendras), la Medicis (dacquoise de pistachos, mousse de frutas coloradas, mousse de pasión), la Tarte de pommes caramel, glace de canelle et rhum (manzanas caramelizadas con azúcar negra, canela y rhum, increíble), y muchas opciones más.
( Posadas 1232, Recoleta / T. 4819-1129)
Queso con naranjas en almíbar en Dale Perejil al Toro
Son cada vez más los restaurantes donde la apuesta culinaria apunta a la tradición porteña. A la hora de buscar un plato que muestre esta combinación de tradición y modernidad, elegimos el queso con naranjas que prepara Sebastián Tarica en Dale Perejil al Toro. Una receta que juega con el queso y dulce típico, y que además tiene el eco del quesillo norteño. En una caramelera se intercalan cuadrados de mozzarella con rodajas de naranjas caseras en almíbar, y logran ese justo (y siempre difícil) equilibrio entre dulce y salado, y dulce y amargo.
( Estado de Israel 4483, Villa Crespo / T.4861-2052)
Si te gustó esta nota, también podés leer:
10 cosas que tenés que decir para que todos crean que sabés de vinos
10 cosas que un buen tomador de mate jamás debe hacer
Los insoportables el asado: quién es quién al lado de la parrilla
Mucho, poquito o nada: ¿Cuánto deberíamos dejar de propina en el restaurante?
Los 10 mejores postres tradicionales y donde probarlos